De la mano de la historia… Conocer el pasado, para comprender el presente y proyectar el futuro
La designación del Brigadier Rodolfo Orlando Echegoyen, su breve paso por la Aduana como Administrador Nacional…
La nota del diario Clarín del 5 de noviembre de 1990, donde Raúl Cuello, un ex Director General de la DGI y además Subsecretario de Finanzas Públicas, manifestó sobre la gestión del Brigadier a cargo de la Dirección Nacional de Aduanas, marcó un antes y un después en su figura.
Maxime, cuando el Brigadier Echegoyen había sido quien alertara a las autoridades del Ministerio de Economía de la existencia de 57.000 expedientes que contenían constancias de subfacturación de importaciones y sobrefacturación de exportaciones, incluso había solicitado una investigación sobre las operaciones de importación efectuadas entre 1988 y 1990.
En uno de los procedimientos que había investigado y llevado adelante en junio de 1990 había desbaratado un contrabando de cueros procedentes de Paraguay, en la ciudad de Clorinda y que tenía como destino la República de Chile.
Su constante preocupación por la fiscalización y la seguridad de acciones delictivas lo llevó a que solicitará la ampliación de la dotación del servicio aduanero, en esos años compuesta por 3.500 empleados, en un 35% para poder cumplir con los operativos de control.
En ese camino, la imputación del Subsecretario de Finanzas Públicas, Raúl Cuello, hizo que el Brigadier Echegoyen, entre otras cuestiones, se sintiera defraudado y en consecuencia presentó su renuncia indeclinable.
Así el 9 de noviembre se aceptaba su dimisión, designándose como nuevo Administrador Nacional a Aldo Fuad Elías, hotelero y titular del Hotel Presidente de CABA, nacido en Santiago del Estero, descendiente de sirios y amigo del Ministro Ermán González y del Presidente Carlos Menem.
En su renuncia el Brigadier Echegoyen manifestaba:
…” No comparto las segundas intenciones de algunos sectores que pretenden desprestigiar a ese organismo, con el único propósito de beneficiarse ante una eventual privatización…”
Respecto la privatización de los controles aduaneros, en la edición del 14 de diciembre de 1990, Silvia Naishat, periodista del diario Clarín, decía “El brigadier Rodolfo Echegoyen llegó a la Aduana como privatizador y se fue como estatista, preocupado por lo que las empresas supuestamente ganadoras de la privatización ganarían en la operatoria”, y agregaba “Las empresas que clasificarían y controlarían el ingreso y el egreso de mercadería iban a recibir, en pago por su servicio, la mitad del impuesto de estadística, un 1,5% al año. En una estimación pesimista del comercio exterior (4000 millones de dólares por importaciones y otros 8000 por exportaciones) la cosecha no iba a ser nada desdeñable: 180 millones por año”.
Continuará…
Buena lectura, hasta la próxima!